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domingo, 1 de mayo de 2011

Entrevista imaginada

Estamos con Maria, o Maruja, como a ella le gusta que la llamen, mujer de setenta y dos años buena, amable, con una vida intensa.
Yo: ¡Hola maruja! Maruja: ¡Hola! Yo: ¿Como estás?  Maruja: estoy bién gracias, con hachaques propios de mi edad pero bien, pasando los años que me quedan con la tranquilidad que da ver a mis hijos bien. Yo: maruja, tu vida no ha sido siempre tan tranquila ¿verdad? Maruja: ¡no! tu ya lo sabes, quedé huérfana de padre con siete años y tres hermanos a los que cuidar, tuve que dejar la escuela para que mi madre pudiese trbajar. Yo:¿pero eso es muy duro? Maruja: mas duro fué tener que ponerme a trabajar con nueve años ¿imaginate? cambiar la muñeca por una escoba y mi infancia por una vida de adulto que no entendia. Maruja calla y a su cara se asoma una gran tristeza. Yo: maruja ¿estás bién? Maruja: ¡Si! ya ves, me hice mayor, conocí a un buen hombre, me casé y fui madre. Yo: fuistes madre ¿de cuantos hijos? Maruja: tu ya lo sabes, pero lo voy decir , ocho hijos, cinco niñas y tres niños. Yo: ¿y como te las apañastes con tanto crio? Maruja: muy bien, mis hijos son especiales, estupendos, nunca he dicho y nunca diré que me ha costado demasiado, no, me ha costado lo que a todas las madres les cuesta criar a sus hijos, ¡bueno un poquito mas ,si! ja,ja Yo: maruja, no me estas contando nada ¿te cuesta recordar? Maruja: no, en absoluto, perto ¿para que recordar cosas malas? acuerdate de las buenas y vivirás mas feliz. Yo: eres sabia, buen razonamiento. Maruja: no se si es bueno, lo que si sé, es que es la pura verdad. Yo: y entrando en este punto ¿cambiarias tu vida? Maruja: ¿que dices? ¡no! la vida puede ser buena o mala, pero es "mi " vida y no la cambiaria por nada. Vuelve a callar y me mira, tiene una mirada tierna, que te envuelve, con una simple mirada te da mil besos, es muy dulce esta mujer. Hece un gesto y vale por un millón de palabras. la admiro mucho; en su cara se ven las arrugas del tiempo, del trabajo, del sacrificio, del dolor  por haber perdido a una hermana hace poco, del sufrimiento, pero en esa cara la arruga se hace bella por obligación ¡que hermosa es! Maruja: tu siempre me has llamado maruja, pero hoy es un dia especial, podrias llamarme de otra forma ¿no? Yo: ¿como quieres que te llame? Maruja: no se, porque no , mama. Yo: claro que si ¡te quiero mama! ojalá no me faltes nunca.  
             A la mejor madre del mundo